Mientras las pantallas y la atención pública de la nación se concentraban en la euforia y el desarrollo del torneo mundialista de fútbol, la crisis de seguridad e inseguridad en el país no dio tregua. Datos oficiales del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) revelaron que, durante el periodo que abarcó la justa deportiva, se sumaron 514 nuevos reportes de personas desaparecidas en el territorio nacional.

Las alarmantes cifras demuestran que las redes delictivas y la violencia de género mantuvieron su operación ordinaria a lo largo y ancho del país, invisibilizadas por el estruendo mediático y la narrativa festiva de las transmisiones deportivas.

La indignación de los colectivos de búsqueda

El registro de estas más de 500 desapariciones reavivó los reclamos y las críticas frontales de decenas de colectivos de búsqueda y organizaciones de familiares de víctimas. Las brigadas civiles denunciaron que las fiscalías estatales y las comisiones de búsqueda locales operaron a cuentagotas o disminuyeron su capacidad de respuesta bajo el cobijo de la distracción colectiva provocada por el Mundial.

Los activistas acusaron que las autoridades utilizaron el fervor futbolístico como una cortina de humo para desatender las carpetas de investigación recientes y aplazar los operativos de localización en campo, prolongando el tiempo crítico de las primeras horas tras la ausencia de una persona.

Estados con mayor incidencia

Los reportes del RNPDNO señalan que las entidades que registraron la mayor concentración de casos durante las semanas de competencia fueron el Estado de México, Jalisco, Tamaulipas y Veracruz, regiones históricamente afectadas por disputas de organizaciones criminales.

Con el fin de la justa deportiva, colectivos anunciaron protestas y jornadas de búsqueda intensiva para exigir a los tres niveles de gobierno que transparenten las cifras reales del periodo y activen de inmediato los protocolos de búsqueda inmediata que quedaron congelados detrás de los festejos.