San Luis Potosí.- Frente a la presentación del Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el presidente de la Fundación Colosio en San Luis Potosí, Adolfo Micalco Méndez, afirmó que el balance de la administración federal debe ir más allá de las cifras y resultados expuestos oficialmente, y contrastarse con la realidad que viven diariamente millones de mexicanos.

El dirigente priista sostuvo que entre las principales demandas de la sociedad se encuentran la seguridad, la paz, el fortalecimiento de las instituciones y la protección de las libertades, al tiempo que consideró indispensable mantener una oposición capaz de cuestionar las decisiones del poder y preservar los contrapesos democráticos.

“Desde el PRI tenemos que hablar con claridad, con firmeza y sin miedo, porque México necesita una oposición que no se calle, que no se doble y que esté dispuesta a defender la democracia, las instituciones y las libertades”, manifestó.

Micalco Méndez señaló que el priismo no asumirá una posición pasiva ante las decisiones del Gobierno Federal y advirtió que señalará aquellas acciones que, desde su perspectiva, puedan representar un riesgo para el equilibrio entre poderes, la Constitución o la autonomía de las instituciones.

Afirmó que el PRI no busca convertirse en una oposición que simplemente acompañe las decisiones gubernamentales, sino ejercer una función crítica frente a lo que calificó como una “falsa transformación”.

“No estamos aquí para guardar silencio, agachar la cabeza o convertirnos en una oposición cómoda frente al gobierno”, expresó.

Para sustentar su postura, el presidente de la Fundación Colosio recordó distintos episodios de la historia política de México en los que, dijo, la defensa de la independencia del Poder Legislativo fue fundamental para enfrentar la concentración del poder.

Mencionó particularmente los casos de Serapio Rendón y Belisario Domínguez, legisladores que se convirtieron en referentes históricos de la defensa de las libertades y de la autonomía del Congreso durante el régimen de Victoriano Huerta.

En este contexto, consideró que la pluralidad política y el derecho a disentir deben mantenerse como elementos indispensables de la vida democrática del país, especialmente ante decisiones gubernamentales que puedan generar cuestionamientos entre distintos sectores de la sociedad.

“México es libre. México no tiene dueño. México no pertenece a un partido político, ni a un gobierno, ni a una persona”, enfatizó.

Micalco Méndez reiteró que el PRI mantendrá una postura firme como oposición y continuará señalando los que considere abusos o excesos en el ejercicio del poder, bajo la premisa de que las instituciones y el marco constitucional deben estar por encima de cualquier interés partidista o gubernamental.

“Por encima de cualquier gobierno está la Constitución, por encima de cualquier partido está la democracia y por encima de todos nosotros está México”, concluyó.