CIUDAD DE MÉXICO — En un despliegue coordinado por fuerzas federales y ministeriales, las autoridades ejecutaron la detención de seis directores y jefes de la policía municipal en distintas alcaldías del país. Los mandos policiales capturados enfrentan cargos graves que incluyen colusión con células de la delincuencia organizada, desaparición forzada, extorsión y abuso sistemático de autoridad, en lo que representa uno de los operativos de depuración policial más significativos de los últimos meses.
Las órdenes de aprehensión fueron cumplimentadas de manera simultánea en las primeras horas del día por elementos de la Guardia Nacional, el Ejército Mexicano y fiscalías locales. El operativo se derivó de una investigación de varios meses que incorporó intervenciones telefónicas autorizadas, denuncias ciudadanas y un cruce de datos de inteligencia militar que evidenció cómo estos funcionarios presuntamente utilizaban los recursos del Estado y las patrullas para brindar protección y facilitar las operaciones logísticas de grupos criminales en sus respectivas demarcaciones.
Intervención en las corporaciones locales Tras las detenciones, fuerzas estatales y federales asumieron el control operativo y la vigilancia de las corporaciones municipales afectadas para garantizar la seguridad pública y prevenir posibles represalias o amotinamientos. El Ministerio Público Federal detalló que los detenidos ya fueron trasladados a centros de reclusión de alta seguridad, donde esperan la audiencia inicial para que un juez de control determine su vinculación a proceso.
Este golpe pone de manifiesto la vulnerabilidad de las policías locales frente a la cooptación por parte del crimen organizado. Portavoces gubernamentales señalaron que no se tolerará la impunidad dentro de las instituciones de seguridad y adelantaron que las auditorías operativas y los exámenes de control de confianza se intensificarán en otras alcaldías del territorio nacional para desmantelar posibles redes de protección institucional.