Ciudad de México, 9 de octubre de 2026.— Brasil definirá a su próximo presidente en una segunda vuelta electoral, luego de que el senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), se impusiera en la primera ronda al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), en una jornada que sorprendió al oficialismo.
De acuerdo con los resultados de la primera vuelta, Bolsonaro obtuvo 47.03 % de los votos válidos, frente a 45.16 % de Lula. Ninguno de los dos alcanzó la mayoría absoluta necesaria para ganar de manera directa, por lo que ambos volverán a medirse el domingo 25 de octubre. La contienda reunió a 13 candidatos presidenciales, aunque la votación se concentró en los dos punteros.
La abstención fue de 21.08 %, equivalente a unos 33.4 millones de electores que no acudieron a las urnas, ligeramente por encima del 20.95 % registrado en la primera vuelta de 2022. En São Paulo, el estado con el mayor padrón del país, Bolsonaro consiguió ventaja sobre el presidente.
Flávio Bolsonaro, de 45 años e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, se declaró muy satisfecho con el resultado y confiado en ganar el balotaje, al afirmar que el electorado brasileño quiere un cambio. Su candidatura busca consolidar el legado político de su padre, a quien Lula derrotó hace cuatro años por un margen cercano a 2.1 millones de votos.
Lula, quien aspira a un cuarto mandato no consecutivo, calificó el resultado de inesperado. Durante un mensaje en São Bernardo do Campo, admitió que confiaba en obtener la victoria sin necesidad de una segunda vuelta e inició la reestructuración de su discurso de cara a la nueva etapa de campaña.
El resultado tuvo eco en la región. El presidente argentino, Javier Milei, felicitó a Bolsonaro y volvió a cuestionar públicamente a Lula, mientras que el presidente colombiano, Abelardo De la Espriella, manifestó su respaldo al candidato del PL durante la jornada.
En las tres semanas que restan, ambos aspirantes buscarán atraer a los votantes moderados y a quienes respaldaron a las candidaturas que quedaron fuera de la contienda. La elección enfrentará de nuevo dos proyectos opuestos en la mayor economía de América Latina, con efectos previsibles sobre la agenda regional, el comercio y la relación con Estados Unidos.