Las pintorescas calles empedradas de San Ángel vuelven a vestirse de fiesta y tradición. Con un despliegue de color, aroma e identidad que se ha mantenido vivo por casi un siglo, se inauguró formalmente la edición número 169 de la Feria de las Flores de San Ángel, consolidada como una de las festividades de mayor arraigo y valor cultural en el sur de la Ciudad de México. El evento, declarado Patrimonio Cultural Intangible de la Ciudad de México en 2013, inició sus actividades reuniendo a cientos de familias que buscan revivir la emblemática devoción a la Virgen del Carmen en un entorno de paz y folclor.
Para esta celebración, las autoridades locales y los comités vecinales diseñaron un robusto programa que incluye más de 64 actividades de acceso completamente gratuito. Desde magnos conciertos de música popular y ensambles de mariachis, hasta talleres ambientales de herbolaria, recorridos históricos guiados y talleres interactivos de siembra urbana, la feria busca integrar a visitantes de todas las edades. Asimismo, más de 100 floricultores provenientes de distintas regiones productoras de la periferia de la capital, como Xochimilco, Tláhuac, Milpa Alta e incluso del vecino Estado de México, se han dado cita para exhibir y comercializar de manera directa especies nativas, plantas de ornato y las tradicionales dalias, la flor nacional.
Uno de los momentos cumbres y más esperados de este festival es el tradicional Concurso de Balcones Decorados. En este certamen, los habitantes del barrio de San Ángel y San Ángel Inn compiten año con año montando espectaculares y meticulosos arreglos florales en las fachadas, ventanas y balcones de sus históricas casonas virreinales, transformando la zona en un enorme y transitable lienzo floral. Con esta edición, la feria no solo reafirma su rol como motor de turismo local y reactivación económica para la alcaldía Álvaro Obregón, sino que se mantiene como un oasis de cohesión social y un valioso puente de preservación ambiental y cultural para todo el Valle de México.