Madrid, 10 de agosto de 2026. — España enfrenta uno de los peores veranos de incendios forestales de su historia reciente, luego de que el Gobierno declarara la emergencia de interés nacional en la Comunidad de Madrid y las provincias de Ávila y Toledo, ante un frente de fuego que ya suma más de 45,000 hectáreas calcinadas.
El incendio, resultado de la fusión de tres focos activos en la Sierra Oeste madrileña —Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias y Almorox—, ha obligado a evacuar o confinar a más de 100,000 personas entre las tres provincias afectadas, según el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, quien calificó el siniestro como "el de mayor impacto en hectáreas y en número de afectados" en la región.
Entre los municipios evacuados se encuentran Chapinería, Navas del Rey, Robledo de Chavela, Cadalso de los Vidrios y Cenicientos, en Madrid; y Sotillo de la Adrada, La Adrada, Piedralaves y Burgohondo, en Ávila. La estación de comunicaciones espaciales de la NASA en Robledo de Chavela, parte de la red mundial de seguimiento de misiones de espacio profundo, también tuvo que ser desalojada.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) unificó el mando de los focos de Madrid y Ávila ante la virulencia del fuego, que llegó a dibujar un perímetro de más de 200 kilómetros. Con estas cifras, España se convirtió en el país de la Unión Europea con mayor superficie quemada en 2026, de acuerdo con el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS).
Autoridades regionales reportaron avances en el control del incendio conforme bajaron las temperaturas y el viento, aunque advirtieron sobre el riesgo de nuevos rebrotes ante el pronóstico de condiciones más secas.